jueves, septiembre 24, 2009

Estamos en primavera!!


Me parece que estamos en primavera... Dios es generoso y nos regala vida en abundancia. Eso le contaba a Edu hoy en la mañana...Anoche fuimos al velatorio de P, una hermosísima ceremonia íntima en la que pudimos brindar con el vino favorito de nuestro amigo fallecido. También se compartieron anécdotas y recuerdos que los presentes tenían y que daban cuenta de su sentido del humor (un poco ácido a veces, pero siempre genuino), de su generosidad, de su entrega, de su riguroso sentido de la amistad. Fue una ceremonia de despedida llena de abrazos, de sonrisas, de cariño. Un festejo a la muerte lleno de vida.
También abunda la vida en mis violetas que no paran de dar flores y más flores. Y tampoco se detiene la abundancia en mis dos periquitos que han pasado todo el día con clavos y martillos haciendo confortable su nidito.
Ni se detiene el amor entre los seres humanos, y la prueba la vimos hoy en la chispa enamorada en los ojos de nuestra amiga mexicana, o las frases agónicas del costarricense que sueña con conocerla....
Es tan generoso, nos da tanto para compartir: tiempo, amor, ideas, sentido del humor, amistad....La generosidad es tanta que mientras más compartimos, más se nos llenan las arcas... Así que como homenaje a P, como un canto a toda la vida que nos deja, quiero repetir un pensamiento que uno de los asistentes pronunció. Dijo algo así como: " Nos duele inmensamente hoy su pérdida. Pero cuánto más habríamos perdido si nunca lo hubiéramos conocido". No recuerdo el nombre del autor de la frase, pero cuánta sabiduría encierra.

Una enorme paz para todos, acompañada de una inmensa sonrisa.

lunes, septiembre 21, 2009

Ambigüedades

Qué lucha, Dios mío!!
Sólo levantarse en la mañana, me da un miedo horroroso...
Desde el sábado tengo un dolor anormal en el seno operado, y no recuerdo haber sufrido ningún golpe... me digo a mí misma que no es nada, que a lo mejor no me dí cuenta.... y de sólo pensar que puede ser algo, no llamo a la enfermera... Me da un no sé qué, no sé donde... de sólo pensar...
Aparte de eso, parece que mi querida menstruación piensa regresar...hace algunas semanas que tengo rosadas sonrisas.... tímidas, como que viene, como que no... como que pensaba librarme de ella de una vez por todas y mi cuerpo, sabiéndose joven aún, se revela...
Y así, trato de trabajar en la tesis y no puedo.... me concentro en ratos de media hora, que interrumpo para vagar por internet... me regaño yo misma, me concentro otra media hora y me vuelvo a encontrar leyendo noticias....
Y como que quiero trabajar y como que me da pereza,y los dos días semanales que debo dedicar a la tarea los cumplo al desgano, como si fuera una cucharada de Buckley's.
Nada, que tengo una absoluta falta de disciplina. Estos días no me soporto ni yo misma, pobrecitos los que me rodean.
Eso, que todo está como en el limbo....

sábado, septiembre 19, 2009

sábado, septiembre 12, 2009

Terremoto emocional

El miércoles pasado, a eso de las 3 de la tarde, nos subimos al auto y recorrimos en hora y media el trayecto para llegar al hospital de J. Nos esperaba en el corredor del quinto piso, nuestra amiga M, la mujer de P. Nos contó que su marido fue recibido desde el lunes en cuidados paliativos. El cáncer del pulmón le está ganando la batalla y vaticinan los médicos que no vivirá más de un mes. Entramos a la habitación y lo encontramos dispuesto a recibirnos: se levantó de la cama, se puso su bata de casa y se sentó con nosotros, en sendos sillones que nos permitían mirarnos unos a otros e intercambiar nerviosamente algunos comentarios.
P se está muriendo. Lo está matando el cáncer. El fue uno de los mejores amigos de Edu y un compañero de trabajo increíble. Entre comentarios y frases, Edu pudo agradecerle por haberle enseñado a ser una mejor persona y por los momentos de complicidad y disfrute que tuvieron durante los años que trabajaron juntos.
Yo recibí tranquilamente sus miradas inquisidoras, que me parece que decían.... "me alegro de que vos estés bien" "Qué bueno que a vos todo te resultó...".
Fue un extraño encuentro necesario. Pude darle un beso y decirle que lo extrañaremos.
Y como una cadena de situaciones inesperadas, ayer asistimos a una sala velatoria a despedir a la madre de Sylvie, que murió ya ancianita. Me alegré de ser casi la más joven de todos los asistentes que pasaban con mucho la cincuentena. Mientras esperábamos que iniciara la ceremonia religiosa, salimos a caminar por el hermoso cementerio de Cote des Neiges. Encontramos una viejita, de ochenta y pico de años que nos contó su historia, dulcemente. Había dejado su alejado pueblo natal a los 19 años para venir a Montreal a buscar trabajo y ayudar a su familia de 14 hermanos.
Muchos murieron a corta edad. Quedaron seis, que poco a poco la fueron encontrando en la ciudad, consiguieron trabajo e hicieron sus vidas. La viejita estaba agradecida con Dios y con la vida. Tiene cuatro hijos, 6 nietos y 5 bisnietos, que la complacen con su visita en Pascuas, Navidad y Año Nuevo. Como su vista se ha ido apagando poco a poco y vive sola, tiene una casa adaptada a sus necesidades: un aparato que le permite ampliar las imágenes del televisor, otro que es como una gran lupa iluminada que le permite leer. El horno y los fuegos de la cocina están adaptados a una temperatura adecuada para impedir quemaduras y tiene señales táctiles para localizar elementos indispensables. El Estado la provee de servicio de transporte cuando lo requiere y ella solo tiene que llamar para que le manden un carro que la lleva donde quiera. Una vez cada quince días recibe la visita de una trabajadora social que está pendiente de sus necesidades y verifica que se alimente como debe y que está siendo atendida por sus familiares. Tiene derecho a estas atenciones porque ha decidido vivir sola y no quiere terminar sus días en un hogar de viejitos. Y el sistema comprende y se adapta. Y le adapta la vida para que su voluntad sea respetada.
Ha sido una semana de encuentros entre la vida y la muerte. Y todo lo que tiene que ver con la dignidad. Mi alma se mueve entre los dos terrenos y provoca la presencia perenne de dos lagrimones en mis ojos.
Si no fuera porque la quimioterapia provocó mi abrupta menopausia, diría que estoy sensible debido al SPM.
Es todo. Vivimos todos los días y nos vamos muriendo todos los días. Unos más rápido que otros, unos mejor preparados que otros. Es todo.

domingo, septiembre 06, 2009

En casa de nuevo


Llegamos el viernes a medianoche. Ayer sábado corrimos a encontrarnos con los amigos, al calor de sus miradas, palabras y sonrisas supimos de lo que había acontecido en sus vidas estas semanas que estuvimos fuera. Casi todos nos hablan de sus nietos y se les dibuja una hermosa sonrisa. Abuelos embobados todos, qué bueno!!

Encontramos la casa ordenada y limpia, aunque mis plantas sufrieron mi ausencia (definitivamente, no son la prioridad de mis hijas veinteañeras). También me di cuenta de que no pasaron mucho tiempo en casa, y debemos prepararnos para que esto vaya en aumento...

Tenemos que correr a ver a nuestro querido amigo P, que se encuentra en cuidados paliativos. Eso me asusta. La última vez que lo encontré en el Musée de Beaux Arts, él ni siquiera sabía que tenía cáncer y yo andaba ya con mi peluca.
También me enteré que murió Medeles. Yo seguía su blog y me parecía invencible.
Vuelve la sensación de que yo pude haber pasado por ahí y estoy viva. Y me signfica cada vez más la palabra "sobreviviente". Soy una sobreviviente. No me imagino en cuidados paliativos, no me imagino cerrando el último capítulo. Sencillamente, no puedo. Y supongo que ellos tampoco pueden. Y me siento triste. Es un gran sinsentido.

Y como otro sinsentido, Lola, nuestra periquita, aprovechó la ausencia de seres humanos en la casa y tuvo su primera experiencia de reproducción que resultó fallida.
Puso 3 huevos en 3 semanas, sin nido, sin saber qué hacer, y se malograron.
Al menos ya nos cercioramos de que es una hembra y que está ya en edad fértil. Lo demás lo resolveremos de camino, pues no tengo experiencia en reproducción de pericos.

Medio ordené los documentos de la recolección de datos y prometo empezar a partir del martes sin descanso, hasta que termine la tesis. Me quedan exactamente once meses. Prioridad uno: tesis. Prioridad uno:tesis. Tendrá que salir.

Y cerraremos ese capítulo. Como cerramos el del cáncer. Que me dejó la etiqueta de "sobreviviente" marcada en la piel.