sábado, junio 21, 2008

Ya terminamos


El jueves pasado tuve cita con el Dr. Jefe del equipo de investigación sobre el cancer de seno.

Un agradable señor que ha hecho milagros en el avance del tratamiento de esta enfermedad. Ha sido el defensor del uso del Herceptin en etapa temprana.


Ahora respalda el uso de Avastin, aunque es pronto para saber sus resultados.

Hablamos un poco de todo y de los costos económicos de estos nuevos tratamientos. Sus palabras se me quedarán grabadas para siempre. Dijo: "Los países en desarrollo no pueden pagar estos tratamientos, y nosotros hacemos como si pudiéramos". Es verdad. Soy consciente de que yo no podría pagarme por mi ´misma los medicamentos que estoy recibiendo. Tengo acceso a ellos gracias a un sistema de salud integral y la sociedad contribuye a que sea posible. Sé que debo estar agradecida. Y sé también que si estuviera en mi país, hubiera recibido una atención esmerada y cuidadosa, pero no tendría acceso a las drogas de última generación, que son realmente un privilegio.


Me revisó nuevamente, y dijo: "ya no queda nada". Ahora hay que hacer la cirugía. "Y para qué?" pregunté. "Bueno porque tenemos que asegurarnos efectivamente, viéndolo con nuestros propios ojos. Antes de hacerlo, vamos a hacer una batería de exámenes que nos diga exactamente en qué situación estamos. Ubicaremos el lugar donde estaba el tumor, gracias a los marcadores metálicos que se introdujeron durante la biopsia inicial, a partir de ahí, se introduce un arpón que nos permitirá guiar la cirugía. Se sacará tejido a partir del marcador, y se revisa en laboratorio, hasta que estemos seguros de que el tejido que resta está sano".

De todas formas el próximo paso es someterme a los exámenes... varios. Luego, el 8 de Julio, tendremos la reunión para explicar en detalle el procedimiento quirúrgico.


El viernes me pusieron la última dosis de quimioterapia. Eso significa que dentro de dos semanas se acabarán los efectos de los taxanos con los dolores de músculos, el sabor metálico de los alimentos y las encías despedazadas. Quedo solamente con el Herceptin una vez por semana, hasta la cirugía.

Ahora a recuperar fuerzas para enfrentar el quirófano. No sabemos si habrá necesidad de radioterapia, pero debo hacerme a la idea de que probablemente la necesite.


Cuando llegamos a la casa el viernes, llamamos a una pareja de amigos para celebrar. Hay tanto que celebrar!! Se acabó la quimio, las chicas terminaron la escuela, llega el verano, los estudios avanzan, el torneo de golf de Edu resultó un éxito, hay flores en el jardín y entusiasmo en el corazón. Hicimos un barbecue y yuca frita, tomamos vino (creo que mi segunda copa en seis meses) y terminamos con quesos, helados y café.

Nos reímos y nos acompañamos...

Y quiero, una vez más agradecer públicamente a Edu que ha estado ahí, a mi lado, permanentemente, sin dar un paso atrás, en cada tratamiento, en cada cita médica, en cada examen, en cada compra de medicamentos, haciendo lo que yo no puedo hacer, y sin quejarse....

Es un marido excepcional y un hombre maravilloso....

Qué más puedo decir?





viernes, junio 06, 2008

Ese olorcito!!

Salimos temprano para el hospital hoy, a recibir la semanal dosis de Herceptin (ahora será por semana hasta la cirugía). Apenas entramos al hospital, ese olorcito a medicina, a antiséptico, me dio ganas de devolverme a la casa. Ufff... es insoportable.
Bueno, ya pasará, me digo. Volví a tener problemas con el port-a-cath. Por alguna razón que nadie me puede explicar, pueden inyectarme los químicos , pero no pueden retirar sangre, lo que hace que tenga que ir a radiología a chequear que todo esté bien.
Una media hora recibiendo el Herceptin, y listo. Afuera.
Pero aún estoy débil de la última sesión de docetaxel, así que, aunque tenía hambre no tenía ganas de cocinar.
Le pedí a Eduardo que me llevara a un restaurant chino, pero la comida no me sabe a nada que no sea un pedazo de tubo en la boca, uffff..... jamás había pensado que uno podía sufrir tanto por la diferencia entre el sabor que uno imagina y el que la comida tiene. Paciencia. Eso pasará también.
Para colmo de males, mi nariz empezó a sangrar incontrolablemente en le restaurant, y tuve que ir al baño y tardar un rato mientras detenía la hemorragia. Otra cosa más que va a pasar....
Y ahora, debo soportar el olor del Herceptin en mi cuerpo. Durará unos cuantos días pero es particular, no diría yo muy desagradable pero sí particular. Lo sientes cuando vas al baño, se queda impregnado en las sábanas, en la ropa... no es mi olor natural.
Y cuando pienso que voy a pasar más de un año recibiendo herceptin...será mejor que mi nariz se acostumbre!!!
Es todo. Hoy estoy cansada de estar cansada. Tengo mucho que hacer, quiero hacerlo y estoy aquí sin poder avanzar.
Sin embargo, doy gracias a DIos por estar viva, por tener el tratamiento que tengo, por el Herceptin que me ayudará a decirle adiós al cancer de una vez por todas, a mi familia, que me apoya, a mis doctores.
Ya vendrán días mejores donde estos olores me recordarán tiempos pasados.
Por ahora estamos en lo más fuerte de la batalla, y hay que seguir al pie del cañón.